Nos enteramos que Comercio decidió
multar a BA City por elaborar su IPC propio. Por supuesto, el caso de BA City no es el único. Como
decía Chazz, los aprietes a las consultoras son sólo la pieza más novedosa de la despreciable maquinaria orientada a controlar la información y a reprimir las disidencias.
Pero el caso de BA City me parece especialmente lamentable porque me recuerda que mi querida Facultad de Economía de la UBA está podrida. Recordemos que cuando Bevaqcua fue desplazada del INDEC, en esa Facultad se tomó la decisión de
cobijarla y darle un especio de trabajo, que tomó la forma de la consultora BA City.
Pero en cuanto las primeras presiones del oficialismo se hicieron sentir, la FCE decidió
abrirse de gambas y soltar la mano de Bevaqcua y Salvatore (que aportó lo suyo con un derrape impresionante hace unos meses). Hoy, el círculo se completa con el apriete del Gobierno a Bevaqcua y el silencio cómplice de la FCE-UBA.
La FCE-UBA está, reitero, podrida. No sólo por no defender el trabajo que un día impulsó, sino también por tolerar silenciosamente el desastre de INDEC. No basta con no avalar lo que pasa en el instituto, la FCE-UBA tiene técnicos para decir alto y claro que las estadísticas del INDEC son falsas, y no se animó a hacerlo. Tampoco advierten sobre los riesgos de la inflación, en un acto de poca honestidad intelectual. Los mismos profesores que hoy callan me enseñaban no hace tanto que la inflación era uno de los fenómenos más regresivos y dañinos para la economía. Cómo hoy puede callar?
Los únicos documentos que saca la FCE-UBA son la bosta del Plan Fénix… un compendio de generalidades obvias e irrelevantes (las mismas que decían hace 10 años) más una serie de elogios de dudoso fundamento. Por supuesto, cero espíritu crítico. Es razonable, de no ser críticos es de lo que viven muchos de los integrantes de ese grupo.
A esto se suma la presencia en la UBA de personajes como
Axel Kicillof, ex marxista y hoy gerente financiero de Aerolíneas Argentinas y militante de La Cámpora, y
Martín Abeles, despreciable mentor de la expulsión de técnicos no alineados con el kirchnerismo en la Secretaría de Política Económica (en 2007 y 2008) y en la CEPAL (en 2010 y 2011). No me preocupa su ideología, me preocupa lo que hacen con quienes no la comparten. La UBA está llena de marxistas y heterodoxos y yo estudié con muchos de ellos, porque eso está muy bien, pero lo que no se puede aceptar es el adoctrinamiento encubierto, desde ninguna posición ideológica. Pero estos dos muchachos, en la UBA, sólo están haciendo política. La FCE-UBA lo sabe y lo apaña.
Aclaro que soy graduado de la UBA y dos clases ahí desde hace casi diez años. Quizás por eso me da tanta bronca ver en lo que se está convirtiendo la FCE-UBA. Como dice mi amigo kulashaker.lp, no tenemos huevo pero tenemos edificio nuevo. Smile away.