Creo que me va a salir un posteo más coloquial que de costumbre, sepan disculpar.
No tengo nada contra las organizaciones de derechos humanos. Me parece que han sufrido demasiado , han hecho muchas veces un laburo ejemplar y en muchos casos sus miembros son reconocidos mundialmente.
Desgraciadamente se encuentran en el ojo de la tormenta por algo que quizás ni siquiera supieron (me cuesta creer que Hebe no sepa de esto pero bueno, desviemos la atención un momento)
Pero me pregunto, en qué momento una Organización de este tipo devino en constructora?
Entiendo que el eje del Gobierno sea el de la reivindicación de los DDHH, me parece perfecto. Nadie puede estar en desacuerdo, pero por qué mandar guita pública para que construyan casas?
Este es un caso más del Estado bobo al que lo terminan cagando cuando el dinero se lo llevan los contratistas.
Todos sabemos que el Gobierno paga mal y caro. La única diferencia en este caso es que justo el sospechado de haber perpetrado la estafa es el parricida más grande de la historia del país.
No quiero caer sobre ese tema, lo único que digo es que si Schoklender no fuera un parricida probablemente este hecho no hubiera tenido la repercusión que tuvo.
Y hay que dar gracias que es por lo menos un neanderthal a la hora de declarar porque la cantidad de errores que cometió en su raid mediático son condenatorios en si mismos.
Ferraris, aviones, you name it. Todo con guita pública, todo con guita pública sin ningún control.
Por qué mezclamos a las organizaciones de derechos humanos con el estado tan flagrantemente?
Por qué no apoyarlas desde otro lado? Cuando se transformaron en el brazo constructor del/los Gobierno/s?
Y no me olvido de que el GCBA hizo lo mismo, esto trasciende los partidos.
Acá hay algo que está mal muchachos, algo que es una tomadura de pelo a todos los que creemos que se debe ser cuidadoso con el dinero público.
Solamente hay que dar gracias de que un inhábil declarante haya estado manejando el dinero.
Y eso dice mucho de a quién le damos la guita.