Mostrando entradas con la etiqueta Chazz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chazz. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de marzo de 2011

24-03-2011

A riesgo de caer en lugares comunes me hago eco del cúmulo de opiniones tanto en la BEA como en los medios gráficos, la tele y la radio. Entre las cosas que leí y me gustaron me animo a recomendar (aparte del de Rodo claro está) a la siempre inteligente pluma de QLP (acá, y acá) y la de nota de Carlos Pagni de LN.

De arranque, me gustó mucho este pasaje de la mencionada nota de Pagni.

"Como sostiene Eric Hobsbawm, los historiadores suelen hacer más daño con el anacronismo que con la mentira. Es imposible que la sociedad argentina se reconozca en aquella de los años 70 sin reconstruir el contexto en el que se desarrollaba la vida pública."

En este punto, creo que muchos de los análisis sobre los que se monta buena parte del oficialismo (y sus afines) parte de una visión maniquea acerca de lo ocurrido en los 70. Por el contrario,la realidad siempre está teñida de grises, de sutiles contrapuntos y hasta contradicciones, lo que nos debería obligar a ser muy cuidadosos a la hora de los análisis.

Desde mi humilde punto de vista, cualquier intento por revisar lo que nos pasó en los 70's debería partir sobre la base que no existía al interior de la sociedad argentina un consenso amplio sobre la conveniencia de someterse a las reglas de juego de la democracia. Antes que algún avispado me corra de apologético, aclaro que no abono a la teoría de los demonios o a algo que se parezca. Sin embargo, ignorar el desprecio de la izquierda por la institucionalidad democrática -atentando contra un gobierno elegido por el voto como fue el de Perón y luego el de su esposa- es dejar escapar un elefante por la ventana.

No es mi objetivo realizar una crónica de lo ocurrido, simplemente me gustaría enfatizar al error que se conduce desde el Gobierno con un análisis parcial, y ausente de cualquier tipo de autocrítica sobre lo acontecido.


Como dice Rodo, acordarse siempre es bueno. Lo único que a veces ese es un ejercicio que exige un esfuerzo adicional cuando desde muchos lugares se construye una historia de a pedazos, y una historia recortada es una historia deforme.

jueves, 10 de marzo de 2011

Inside Job

Así se titula el documental flamante ganador del Oscar sobre la crisis de 2008. Confieso que antes de sentarme a mirarla guardaba cierto recelo luego del flojito documental de Michael Moore. Desconocía la innumerable cantidad de entrevistas a tipos de primera línea a nivel policy-academia-Wall Street como Soros, Strauss-Kahn, Wolf, Rogoff, Mishkin, Rajan, y un montón más... La crítica, tal cual Karina Olga, la dejo a su criterio.
Mirarla, estimo es tarea cuasi obligatoria para los lectores economistas.
Saludos.

jueves, 3 de marzo de 2011

+de Vargas Llosa

La carta de Martín Caparrós al director de la BN, Horacio González
No suscribo en mucho de lo que dice, pero algunas ideas me parecen interesantes

viernes, 10 de diciembre de 2010

¿Cola limpia?

La subejecución presupuestaria de los planes de vivienda en la CABA no es ya novedad.

Ahora bien, y el Gobierno Nacional que viene haciendo al respecto?

Si uno analiza las partidas destinadas a la financiación de viviendas sociales, bajo la órbita del Ministerio de Planificación, el denominado plan "Techo Digno" ejecutó al tercer trimestre de 2010 el 77% del presupuesto asignado. Hasta acá nada para reprochar. Sin embargo, en términos interanuales se observa una caída del 24% en términos nominales ($1.920 mill. vs 2.515 mill.). Elijan la inflación que más les parezca para ver la dinámica en términos reales.

En cualquier escenario, tampoco tienen la cola muy limpia no?

Saludos,

Nota: Los datos corresponden al Informe de Ejecución Presupuestaria de ASAP correspondiente al IIIT2010.

domingo, 5 de diciembre de 2010

viernes, 3 de diciembre de 2010

...son los economistas

Siguiendo con el autoflagelo pido permiso para que hacer un mea culpa acerca de nuestra profesión.

Cole planteaba en el post anterior cómo la oposición no lograba hacerse del todo del "activo" electoral que supone una inflación superando el 25% anual.

Levanto la mano y digo (un poco provocadoramente, no es que crea que sea totalmente así): es también nuestra culpa, la de los economistas.

La realidad es que como sociedad pareciera que no aprendimos que la estabilidad macro es el insumo fundamental del crecimiento de largo. No nos supimos explicar, no nos quisieron escuchar, un poco de ambas quizá. Lo cierto es que hoy la ciudadanía no penalizaría electoralmente a una gestión que se ha mostrado ineficaz para el manejo de la macro, obligándonos a convivir con un nivel de inflación solo superado por Venezuela. La economía global es un hervidero. Los desbalances acumulados son muy significativos, las respuestas de política ensayadas para solucionarlos son absolutamente novedosas por su naturaleza y cuantía, pero hay algo claro (a mi humilde entender) sobre la que ya no se discute: la inflación.

La academia ya zanjó esa discusión hace rato, por lo que hoy tener 25-30% de inflación, y que nadie se ofenda con la analogía, es tener una epidemia de una enfermedad cuya vacuna ya se descubrió hace por lo menos 20-30 años.

Hemos comprado como sociedad un discurso berreta que no acepta de diyuntivas. Una actitud adolescente que nubla cualquier intento por racionalizar el asunto y encaminarlo hacia carriles más sensatos. Lo más grave de todo, es que la clase dirigente entró en ese juego y por lo tanto, si bien "es cool" pegarle a la inflación, cuando llega el momento de ensayar una propuesta sobre el tema silenzio stampa. En este contexto, pronunciar la palabra ajuste es casi como reconocerse pedófilo.

El otro día me preguntaba cuál podía lo mejor y lo peor que habría de dejarnos el kirchnerismo. Dentro del debe, mi impresión es que la degradación del discurso, la falta de rigurosidad en los argumentos, y lo peor, la imagen de que se puede gobernar sin aceptar trade offs será una pesada carga para el venga.

Saludos y buen finde.


miércoles, 1 de diciembre de 2010

Perlas de Wikileaks (versión cabotaje)

Considero de lectura obligatoria este link.

Según mi arbitrario juicio estas son algunas de las perlas del primero de los documentos disponibles.

Diego Guelar, a foreign
policy advisor to Buenos Aires Mayor Mauricio Macri, told a
visiting congressional staffer last August that "this
government won't last 60 days"

A former aide to Buenos Aires Province
Governor Daniel Scioli confided to us recently that he and
other colleagues had urged Scioli to break ranks with the
Kirchners last year over the farm controversy. Scioli said
he wouldn't because "If I do, they'll fall, and I'm no coup
monger."

Along the same lines, Radical leader
Gerardo Morales said a few days ago that "if the (current)
dialogue falls apart, the Government will have so little
margin for error that anything could happen."

Over the
weekend, dissident labor leader Luis Barrionuevo said plainly
that "I see Julio Cobos finishing Cristina's term."

According to the second variant, Nestor has
indeed changed. In fact, he's gone crazy. Jorge Brito, once
known as "Nestor's banker," seems to believe this theory,
confiding to the CDA that NK appears increasingly obsessive
and disinclined to listen to advice. "He used to listen to
me," Brito recalled, "but now he doesn't bother." Another
banker told us that "Nestor has basically had a nervous
breakdown."

Miguel Broda complains that
"there's not a single serious macroeconomist on the whole
Economy Ministry staff."

Banker Brito described the GOA to
us as "made up of people who can't even add or subtract." He
was particularly scathing about Guillermo Moreno, the
Internal Commerce Secretary who serves as NK's
Interventionist in Chief, whom he called a "psychopath" who
"thinks he's a genius" but "is as dumb as the rest of them."

Mario Blejer, a former Central Bank chief and IMF Officer who
reportedly turned down an offer to take over the Economy
Ministry a few weeks ago, told the CDA that the problem is
Nestor's control over GOA economic policy. According to
Blejer, "Nestor knows nothing about economics, and to make
matters worse, he thinks he does, so he doesn't listen to
advice." This leads to an economic policy framework
described by another former Central Bank president as
"autistic."

martes, 30 de noviembre de 2010

A pesar de mis entrañas

Déjenme compartir algunas ideas acerca de la coyuntura europea y su posible evolución para lo que viene, plagada de incertidumbre por cierto.

Como observador a la distancia, la dinámica más interesante me parece trasciende el debate económico más puro y tiene fuerte condimento de economía política.

Al momento del rescate a Grecia, desde la UE el mensaje parecía ser: "vamos a tender los puentes de liquidez para quienes lo necesiten, no hay escenario de default"

A fines de octubre, abrieron la puerta a una eventual reestructuración a partir de 2013, y por esa puerta entraron desde mi humilde parecer, las dudas del mercado. Eso es lo que vimos durante noviembre y que terminara con el rescate a Irlanda, y posiblemente veamos una historia parecida en Portugal.

Con esto no digo que haya fundamentals detrás de los movimientos en los mercados, pero me parece que la chicharra sonó cuando se cristalizó la posibilidad de sacar la garantía de la UE sobre los activos de los países en problemas.

Alguien podría pensar que pecaron de precipitados en la UE al pronunciarse en ese sentido, muy por el contrario a la política que lleva adelante la FED. El carácter reactivo de la UE en vez de proactivo, ha sido señalado mucho durante estos días y me parece muy interesante revisar un poco que cosas están operando para que ello ocurra.

¿Son nabos en la UE? ¿Se lo comió el personaje de ortodoxo al BCE en su rol de inflation targeter?

Ni son nabos ni mucho menos. A diferencia de lo que pasa en USA, en la UE hay un tremendo debate en los países líderes (básicamente Francia y Alemania) acerca de si deben hacerse cargo de los desbalances de la periferia. En USA el contribuyente de NY no sale a quejarse del rescate a la industria automotriz de Detroit alegando que se están patinando sus impuestos. Ahora hagan el mismo ejercicio pero en vez de NY pongan Alemania y en vez de Detroit Grecia o Portugal. La cosa cambia, y bastante.

Estoy convencido que el desenlace de esta historia tiene que ver con la capacidad de supervivencia del proyecto político que significa la UE por sobre las asimetrías antes señaladas.

Ahora bien, en relación a la segunda de las preguntas: ¿Por qué el BCE no se parece un poquito más a la FED y "ensucia" su hoja de balance un poquito más comprando activos de los países en problemas? Nuevamente aparece un conflicto el dilema entre los países que necesitan estímulo a su demanda agregada y aquellos que como Alemania crecen desacoplados de la periferia.

Entre estas alternativas, la de menor costo político me parece sería la de la intervención más activa del BCE. Entre la idea de un contribuyente alemán "subsidiando" a un griego, y la de un poco de inflación para todos, esta me convence más (aunque se me revuelvan mis entrañas ortodoxas).





jueves, 8 de julio de 2010

Se juega como se vive II

Me cuelgo del posteo de Olivera que comenta lo que el otro día mencionaba en uno de los comentarios.

Sin comentarios, valga la redundancia.

viernes, 4 de junio de 2010

Crecer en la cornisa

Recientemente se comentó el dato de recaudación de mayo, que registró un crecimiento nominal bien por encima de lo que esperaba el mercado.

No voy a explayarme sobre las causas que subyacen a este incremento, me quiero enfocar en el menú de opciones con los que cuenta la política económica frente a este escenario de mayor disponibilidad de recursos, y sobre todo en los riesgos a los que eventualmente se enfrentarían.

Está claro que si tuviera que apostar acerca del destino del aumento en los recursos lo haría en favor de un crecimiento del gasto primario. En este sentido, la vocación K por el aumento de gasto no resulta ninguna novedad.

En línea con este razonamiento en lo primero que uno piensa es en las consecuencias sobre la tasa de inflación. Se echaría más leña al fuego. Hasta acá nada demasiado original.

Sin embargo, déjenme hacer un punto sobre este tema. Más allá del carácter regresivo de la inflación al que tantas veces se ha hecho referencia en este blog, el pensamiento lineal de +Gasto a costa de un poco de inflación, en un contexto donde las expectativas no bajan del 25%, es ciertamente una jugada de riesgo. ¿Riesgo de qué? De espiralizar expectativas, de generar aceleración en los mecanismos de indexación. En definitiva, lo que está en riesgo en la estabilidad macro. Ni más ni menos que eso. Pensar la macro, es pensar en términos dinámicos, y en equilibrio general. Pensar en un "equilibrio" con precios creciendo al 25%-30%, no es inocente, es peligroso. ¿Qué grado de probabilidad se le puede asignar a este escenario? Difícil saberlo. Dependerá del grado de expansión que finalmente adquiera la política fiscal, del grado de dominancia fiscal sobre la política monetaria, y en especial de la administración que pueda hacer la política económica sobre las expectativas. Claro está que hoy el ancla nominal no explicitada es el tipo de cambio. Insuficiente desde ya.

Sin aportar una idea digna de un Nóbel uno razonablemente piensa que la mayor disponibilidad de recursos tributarios podría reemplazar mecanismos de financiamiento menos ortodoxos, en especial, reducir la dependencia de la Tesorería con el BCRA, lo que a su vez serviría de ayuda para cumplir con el Programa Monetario y no agregar más ruido del existente.


lunes, 31 de mayo de 2010

Tiempo de descuento

Con el canje:
  • Retornábamos a los mercados de capitales
  • La colocación de deuda tornaba la operación positiva en términos de flujos para este año y probablemente el que viene
  • Casi que clausuraba el eventual éxito de la estrategia judicial
Sin cumplir ninguno de los objetivos planteados, a esta altura de cosas, el antes piso de 60% de aceptación, se ha vuelto techo, y cada vez más elevado.

Sos el padre de la derrota de esta operación mal diseñada, y quien te dice, no haya comenzado también el tiempo de descuento para tu gestión. Time will tell.

martes, 2 de marzo de 2010

Tan cerca, tan lejos...

Discurso del presidente electo uruguayo Pepe Mujica.

Señora Presidenta de la Asamblea General, mi querida Lucía, Legisladores y Legisladoras que representan la diversidad de la Nación, Presidentes y Presidentas de países amigos que están con nosotros, altos funcionarios destacados para apoyar esta ceremonia, cuerpo Diplomático, Presidente de la Suprema Corte de Justicia, Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, Señores ex Presidentes, Dirigentes de los Partidos Políticos del Uruguay y de las principales organizaciones sociales, de las comunidades religiosas, en fin, señores y señoras. A todos los aquí presentes, gracias.Y también gracias a todos ustedes, compatriotas del alma, que nos acompañan en sus casas y en las calles.

Mis conocimientos jurídicos, extraordinariamente escasos, me impiden dilucidar cuál es el momento exacto en que dejo de ser presidente electo para transformarme en presidente a secas.

No se si es ahora, o si es dentro de un rato, cuando reciba los símbolos del mando de manos de mi antecesor.

Por mi parte, desearía que el título de "electo" no desapareciera de mi vida de un día para otro. Tiene la virtud de recordarme a cada rato que soy presidente sólo por la voluntad de los electores.

"Electo" me advierte que no me distraiga y recuerde que estoy mandatado para la tarea. No en vano, el otro sobrenombre de los presidentes es "mandatario".

Primer mandatario, si se quiere, pero mandado por otros, no por sí mismo.

Con mejores palabras y más solemnidad, esto es lo que la constitución establece.

La Constitución es un marco, una guía, un contrato, un límite que encuadra a los gobiernos.

Ese es su propósito principal.

Pero es también un programa, que nos ordena cómo comportarnos, en cuestiones que tienen que ver con la esencia de la vida social

Por ejemplo, nos manda literalmente evitar que las cárceles sean instrumentos de mortificación.

O nos dice NO reconocer ninguna diferencia de raza, género o color.

¡Cuánta deuda tenemos aún con la constitución!!

¡Con qué naturalidad la desobedecemos!

No está de más recordarlo hoy, un día en que nos enorgullecemos de estar aplicando las reglas con todo rigor y detalle.

Pondremos todo nuestro empeño en cumplir los mandatos constitucionales. En cumplir los que aluden a las formas de organización política del país, por supuesto Y también en cumplir los enunciados constitucionales que describen la ética social que la nación quiere darse.

Hoy es el día cero o el día uno de mi gobierno.

Y para mí, gobernar empieza por crear las condiciones políticas para gobernar.

Por si suena como un traba-lenguas, lo repito:

para mí, gobernar, empieza por crear las condiciones políticas para gobernar.

Y gobernar, para generar transformaciones hacia el largo plazo, es más que nada crear las condiciones para gobernar 30 años con políticas de estado.

Me gustaría creer, que esta de hoy, es la sesión inaugural de un gobierno de 30 años.

No míos, por supuesto, ni tampoco del Frente Amplio, sino de un sistema de partidos, tan sabio y tan potente, que es capaz de generar túneles herméticos que atraviesan las distintos presidencias de los distintos partidos ,y que por allí, por esos túneles, corren intocadas las grandes líneas estratégicas de los grandes asuntos.

Asuntos como la educación, la infraestructura, la matriz energética o la seguridad ciudadana

Esto no es una reflexión para el bronce ni para la posteridad. Es una formal declaración de intenciones.

Me estoy imaginando el proceso político que viene, como una serie de encuentros, a los que unos llevamos los tornillos y otros llevan las tuercas.

Es decir, encuentros a los que todos concurrimos, con la actitud de quien está incompleto sin la otra parte.

En ese tono se va a desarrollar el próximo gobierno del Frente Amplio.

Asistiendo incansablemente a las mesas de negociación con vocación de acuerdo.

Puede ser que el gobierno tenga más tornillos que nadie,

Más tornillos que el Partido Nacional, más que el Partido Colorado, más que los empresarios y más que los sindicatos…

¿Pero de qué nos sirven los tornillos sueltos, si son incapaces de encontrar sus piezas complementarias en la sociedad?

Vamos a buscar así el dialogo, no de buenos, ni de mansos, sino porque creemos que esta idea de la complementariedad de las piezas sociales, es la que mejor se ajusta a la realidad.

Nos parece que el diagnóstico de concertación y convergencia es más correcto que el de conflicto, y que sólo con el diagnóstico correcto, se puede encontrar el tratamiento correcto.

Miramos la radiografía, y lo que vemos adentro de la sociedad, son formas convexas y cóncavas, negociando el ajuste, porque se necesitan entre si. Entonces pensamos que sería contra natura, que los representantes políticos de esos retazos sociales, nos dedicáramos a separar y no a concertar.

En Uruguay, todos los partidos políticos son socialmente heterogéneos. Pero los partidos tienen fracciones, y las fracciones tienen acentos sociales.

Pero aún en el caso de las fracciones más específicamente representativas de sectores, el mandato de sus votantes no es el de atropellar ciegamente para conquistar territorio.

Hace rato que todos aprendimos que las batallas por el todo o nada, son el mejor camino para que nada cambie y para que todo se estanque.

Queremos una vida política orientada a la concertación y a la suma, porque de verdad queremos transformar la realidad.

De verdad queremos terminar con la indigencia

De verdad queremos que la gente tenga trabajo.

De verdad queremos seguridad para la vida cotidiana.

De verdad queremos salud y previsión social bien humanas.

Nada de esto se consigue a los gritos. Basta mirar a los países que están adelante en estas materias y se verá que la mayor parte de ellos tienen una vida política serena.

Con poca épica, pocos héroes y pocos villanos.

Más bien, tienen políticos que son honrados artesanos de la construcción.

Nosotros queremos transformaciones y avances de verdad.

Queremos cambios de esos, que se tocan con la mano, que no sólo afectan las estadísticas sino la vida real de la gente.

Para lograrlo estamos convencidos de que se necesita una civilizada convivencia política

Y no vamos a ahorrar ningún esfuerzo para lograrla.

Por supuesto, nada de esto comienza con nosotros. El país tiene hermosas tradiciones de respeto recíproco que vienen de muy atrás.

Pero es probable que nunca hayamos estado tan cerca de conseguir un cambio cualitativo en la intensidad de esos vínculos entre partidos políticos.. Quizás ahora podemos pasar de la tolerancia a la colaboración, de la confrontación controlada a ciertos modos societarios de largo plazo.

Con el Frente Amplio en el gobierno, el país ha completado un ciclo. Ahora todos sabemos que los ciudadanos no le extienden cheques en blanco a ningún partido y que los votos hay que ganárselos una y otra vez en buena ley. Los ciudadanos nos han advertido a todos que ya no son incondicionales de ningún partido, que evalúan y auditan las gestiones, que los que hoy son protagonistas principales, mañana pueden convertirse en actores secundarios.

Después de 100 años, al fin, ya no hay partidos predestinados a ganar y partidos predestinados a perder.

Esa fue la dura lección que los lemas tradicionales recibieron en los últimos años. El país les advirtió que no eran tan diferentes entre sí como pretendían, que sus prácticas y estilos se parecían demasiado y que se necesitaban nuevos jugadores, para que el sistema recuperara una saludable tensión competitiva.

Por su parte el Frente Amplio, eterno desafiante y ahora transitorio campeón, tuvo que aceptar duras lecciones, no ya de los votantes sino de la realidad. Descubrimos que gobernar era bastante más difícil de lo que pensábamos, que los recursos fiscales son finitos y las demandas sociales infinitas,

que la burocracia tiene vida propia, que la macroeconomía tiene reglas ingratas pero obligatorias.

Y hasta tuvimos que aprender, con mucho dolor, y con vergüenza, que no toda nuestra gente era inmune a la corrupción.

Estos últimos años han sido entonces de intenso aprendizaje para todos los actores políticos.

Es probable que todos estemos ahora más maduros y por tanto listos para pasar a una etapa cualitativamente nueva en el relacionamiento entre fuerzas políticas.

Cada una con su identidad y sus énfasis ideológicos.

Sin aflojarle ni a la pulseada ni al control recíproco.

Pero sí ampliando dos capacidades que estamos lejos de haber llevado al máximo: la sinceridad y la valentía.

Más sinceros en nuestro discurso político, llevando lo que decimos un poco más cerca de lo que de verdad pensamos y un poco menos atado a los que nos conviene.

Y más valientes para explicarle, cada uno a su propia gente, los límites de nuestras respectivas utopías.

Esa sinceridad y esa valentía van a ser necesarias para llevar adelante las políticas de estado que proyectamos.

Para ponernos de acuerdo vamos a tener que rebajar nuestras respectivas posturas y promediarlas con las otras.

Y esa rebaja implica líos obligatorios con nuestras bases políticas.

Ese va a ser un test de valentía.

Los temas de estado deben ser pocos y selectos.

Deben ser aquellos asuntos en los que pensamos que se juega el destino, la identidad, el rostro futuro de esta sociedad.

Sin pretensiones de verdad absoluta, hemos dicho que deberíamos empezar por 4 asuntos:

educación, energía, medio ambiente y seguridad.

Permítanme un pequeño subrayado: educación, educación, educación.

Y otra vez, educación.

Los gobernantes deberíamos ser obligados todas las mañanas a llenar planas, como en la escuela, escribiendo 100 veces, "debo ocuparme de la educación"

Por que allí se anticipa el rostro de la sociedad que vendrá. De la educación dependen buena parte de las potencialidades productivas de un país. Pero también depende la futura aptitud de nuestra gente para la convivencia cotidiana.

Y seguramente, cualquiera de los aquí presentes podría seguir agregando argumentos sobre el carácter prioritario de la educación.

Pero, lo que probablemente nadie pueda contestar con facilidad es ¿a qué cosas vamos a renunciar, para darle recursos a la educación?

¿Qué proyectos vamos a postergar, qué retribuciones vamos a negar, qué obras dejarán de hacerse?

Con cuántos "NO" habrá que pagar el gran "SÍ" a la educación!

Ningún partido querrá quedar en soledad para hacerse responsable de todo ese desgaste. Tendremos que hacerlo juntos, decidirlo juntos y por supuesto, poner el pecho juntos.

Este es el significado de las políticas de estado.

Sus consecuencias no deben beneficiar ni perjudicar a ningún partido en particular.

¿Estamos dispuestos a hacerlo?

Si no lo estamos, todas nuestras grandes declaraciones de amor por la educación, no serán más que palabrerío de discurso político.

También hemos sugerido que los temas de infraestructura de energía, sean separados de la agenda gubernamental corriente, y tratados en común por todos los partidos.

La energía es un asunto lleno de complicaciones técnicas.

Implica complejos pronósticos sobre el stock de recursos no renovables, como los hidrocarburos. Pero también implica casi adivinanzas, sobre lo que nos traerá el desarrollo tecnológico de la energía solar o de la energía eólica. E implica cálculos, de resultado todavía incierto, sobre la conveniencia de hacer agricultura de alimentos o agricultura para producir bio-combustibles.

Pero después que todos los ingenieros y todos los adivinadores del futuro den su veredicto, la política tendrá que ocuparse de las definiciones estratégicas, en temas en los que la opinión social va a estar dividida.

El más notorio de esos temas, es el uso de energía nuclear para generar electricidad.

Otro, es cuanto estamos dispuesto a pagar para apoyar las energías renovables que no son económicamente rentables, incluidos los biocombustibles.

En estos temas, tan imprevisibles, el aumento de la base de sustento político no garantiza que se tomen decisiones óptimas. Pero SÏ asegura que los rumbos elegidos no serán modificados sobre la marcha.

En materia energética no se puede avanzar en zig-zag. Porque pueden pasar décadas entre el momento en que un proyecto comienza a andar, y el momento en que empieza a producir.

También , hemos reservado las estrategias de medio ambiente, para ser tratadas en régimen de políticas de estado.

Hoy la comunidad internacional nos pide que nos pensemos a notros mismos como miembros de una especie, cuyo hábitat está cada vez más amenazado. Hace años que el país ha incorporado una fuerte consciencia sobre el tema, ha legislado con sabiduría y ha operado con decisión y transparencia.

Pero la tensión, entre el cuidado del medio ambiente y la expansión productiva, va a ir en aumento. Vamos a estar cada vez más tironeados, entre las promesas de la explosión agrícola, y las amenazas asociadas al uso intensivo de agroquímicos.

Para no hablar de asuntos aún mas complejos, como las incógnitas vinculadas a la modificación genética, de las especies vegetales.

¡Hasta nuestras pobres vacas! con sus emisiones de gases, son un enorme tema de discusión medio ambiental en el mundo.

Sobre todos estos asuntos, ya empiezan a escucharse algunos tambores de guerra. Afortunadamente, de guerra conceptual, entre los partidarios de la producción a rajatabla, y los preservacionistas a toda costa.

El estado deberá arbitrar y tomar las mejores decisiones.

Sean las que sean, deben tener un ancho respaldo político, para que tengan toda la legitimidad posible y puedan sostenerse en el tiempo, contra viento y marea.

Aquí de nuevo el sistema político tendrá que ser sincero y valiente, porque para cuidar el medio ambiente habrá que renunciar a algunas promesas productivas. O al revés, para sostener la producción, habrá que rebajar la ambición de una naturaleza intocada.

Nos jugamos mucho en todo esto. Tenemos que decidirlo entre todos.

Y después, enfrentar las consecuencias entre todos.

La seguridad ciudadana, es el último tema que estamos proponiendo abordar, de inmediato, en régimen de políticas de estado.

No lo incluiríamos, si sólo se tratara de mejorar la lucha contra una aumentada delincuencia tradicional. Creemos, que no sólo estamos frente a un escenario de números crecientes, sino ante transformaciones cualitativas.

Ahora tenemos drogas, como la pasta base, de muy bajo costo, que no sólo destruyen al adicto sino que lo inducen a la violencia.

Y tenemos mafias enriquecidas, con amplia capacidad de generar corrupción en la policía. Y tenemos operadores del narcotráfico internacional, que usan el país para el tránsito, la distribución y el lavado de dinero.

Aún, somos una sociedad tranquila y relativamente segura. Pero lo peor que podríamos hacer, es subestimar la amenaza. La sociedad ha levantado el asunto a los primeros lugares de la agenda pública y desde el sistema político tenemos que responder sin demora y a fondo.

Educación, energía, medio ambiente y seguridad son los temas para los que debiéramos definir estrategias orientadas al largo plazo y luego, arroparlas, protegerlas del vaivén político para que puedan proyectarse en el tiempo y consumar sus efectos.

Para todo lo demás, necesitamos que la política discurra en sus formas naturales: es decir, el gobierno en el gobierno y la oposición en la oposición.

Con respeto recíproco, pero cada uno en su lugar.

Como gobierno, nos corresponde la iniciativa para trazar el mapa de ruta.

Aquí vamos.

Lo que hoy comienza, se define a sí mismo, entusiastamente, como un segundo gobierno. Ya lo dijimos en la campaña: nuestro programa se resume en 2 palabras "Más de lo mismo"

En primer lugar, vamos a darle al país 5 años más de manejo profesional de la economía, para que la gente pueda trabajar tranquila, e invertir tranquila.

Una macroeconomía prolija es un prerrequisito para todo lo demás. Seremos serios en la administración del gasto,

serios en el manejo de los déficit, serios en la política monetaria y más que serios, perros, en la vigilancia del sistema financiero.

Permítanme decirlo de una manera provocativa: vamos a ser ortodoxos en la macroeconomía.

Lo que vamos a compensar largamente, siendo heterodoxos, innovadores y atrevidos, en otros aspectos.

En particular, vamos a tener un estado activo, en el estímulo a lo que hemos llamado, el país agro inteligente.

El agro uruguayo está viviendo una revolución tecnológica y empresarial, creciendo muy por encima del resto del país.

Los problemas son hoy otros: la sustentabilidad del suelo, la incorporación masiva del riego como factor de producción y sobre todo de mitigación ante las frecuentes sequías. Los proyectos de fuentes de agua que involucran predios de diferente propiedad, marcan una época y es un deber darles el máximo apoyo. Las políticas de reserva y de seguros son exigencias de la adaptación al cambio climático. La investigación, la recreación genética, la alta especialización en las ramas biológicas que nutren el trabajo agrícola de toda esta región, definible como último reservorio alimentario de la humanidad, son para nosotros el capítulo central de una especialización que hemos en llamar ¨el país agro-inteligente¨

Queremos que la tierra nos de uno. Y a ese uno, agregarle 10 de trabajo inteligente. Para al final tener un valor de 11, verdadero, competitivo, exportable.

No vamos a inventar nada, vamos con humildad detrás del ejemplo de otros países pequeños, como Nueva Zelanda o Dinamarca.

Si el país fuera una ecuación, diría que la fórmula a intentar es

agro + inteligencia + turismo + logística regional. Y punto.

Esta, es nuestra gran ilusión.

A mi juicio, la única gran ilusión disponible para el país.

Por eso, no vamos a esperar de brazos cruzados que nos la traiga el destino o el mercado. Vamos a salir a buscarla con decisión.

Pero también con seriedad.

Apoyando sólo aquellas actividades, que una vez maduras, tengan verdadera chance de subsistir por sí mismas.

No queremos repetir errores del pasado.

En particular no queremos que nos vuelva a pasar lo que ocurrió entre los años 50 y 70, cuando la sociedad desperdició enormes recursos, en la quimera de industrias imposibles.

Ya una vez quisimos ser antárticos, y producirlo todo fronteras adentro. Nos fue mal, muy mal.

Seria criminal no aprender de aquellos dolores y volver a una economía enjaulada y cerrada al mundo.

Y si vamos a ser proactivos en ciertas dimensiones de la economía productiva, vamos a ser el doble de proactivos en la búsqueda de una mayor equidad social.

¡Eso sí, que no vamos a esperarlo sentados.!

¡Ahí sí, que no tenemos paciencia para esperar que la prosperidad resuelva sola las cosas.

Tal como hizo el gobierno que termina, vamos a llevar el gasto social a los máximos posibles. Y vamos a sostener y profundizar los múltiples programas solidarios emprendidos en los últimos 5 años.

Ya bajamos la indigencia a la mitad, pero aún queda un 2 % de la población en esa situación. El objetivo es terminar con esta vergüenza nacional, y que hasta el último de los habitantes del país, tenga sus necesidades básicas satisfechas, en los términos definidos por las Naciones Unidas.

Pero con saciar las necesidades básicas no hacemos nada!

Hoy, y después de años de prosperidad y de esfuerzo solidario, 1 de cada 5 uruguayos, sigue en condiciones de pobreza.

Aún, si al país como conjunto, le sigue yendo bien, estamos amenazados en convertirnos en una sociedad que avanza a 2 velocidades:

unos recogen los frutos de un crecimiento acelerado,

otros - por retraso cultural y marginación - apenas los contemplan.

No es justo, pero además es peligroso, porque no queremos un país que se luzca en las estadísticas, sino un país que sea bueno para vivir.

Y no será bueno, si la prosperidad y el bienestar de una familia, se tiene que disfrutar con muros o alambres de púa.

De nuevo, para enfrentar la pobreza, la educación es la gran fuente de esperanzas.

La escuela y sus maestros, son el ariete principal que hemos de usar para integrar a aquellos a los que las penurias dejaron al costado.

El combate a la pobreza dura tiene mucho de acción formativa en la niñez y la adolescencia.

A la cabeza de todas las prioridades va a estar la masificación de las escuelas de tiempo completo, seguido por el fortalecimiento de la Universidad del Trabajo y el sostén de esa maravilla que es el Plan Ceibal.

Ya tenemos una computadora por niño y por maestro. Ahora vamos por una computadora por adolescente y por profesor.

Y por conexión a Internet en todos los hogares.

Si la educación es la vacuna, contra la pobreza del futuro, la vivienda es el remedio urgente para la pobreza de hoy.

En primera instancia desplegaremos un abanico de iniciativas solidarias con la vivienda carenciada, DENTRO Y FUERA de los recursos presupuestales.

Apelaremos al esfuerzo social. Vamos a demostrar que la sociedad tiene otras reservas de solidaridad que no están en el Estado.

Me niego al escepticismo, sé que todos podemos hacer algo por los demás y que lo vamos a demostrar.

¡Van a ver! , van a aparecer materiales, dinero, cabezas profesionales y brazos generosos.

! LES APUESTO A QUE SI !

No quiero olvidarme de nuestros pobres de uniforme.

Las FF AA, llenas de pobres, van a ser parte del Plan de Emergencia Habitacional y vamos a movernos rápido para aliviar en algo la penuria salarial que las aflige.

El pasado no es excusa para que hoy no nos demos cuenta que una patria de todos incluye a estos soldados.

Nuestro reconocimiento para aquellos compatriotas militares que sirven en Haití y han demostrado una admirable entereza y eficiencia solidaria.

En estos años, el Uruguay ha cambiado mucho, y nadie discute que ha cambiado para bien.

Allí están los números económicos y sociales, de todos los colores.

Pero hay un cambio menos visible, imposible de cuantificar, pero a mi juicio de gran importancia: el cambio en la autoestima, el cambio en la manera que nos percibimos a nosotros mismos y a los horizontes posibles.

Nuestros modestos éxitos nos han hecho más ambiciosos y más inconformistas.

¡Bienvenido inconformismo!

¡Bienvenido el cuestionamiento de viejas certezas!

Y en esta línea:

BIENVENIDO EL PROFUNDO CUESTIONAMIENTO DEL ESTADO URUGUAYO.

Del estado hacia adentro, como estructura, como organización, como prestador de servicios.

El Uruguay se mantuvo al margen de los vientos privatizadores de los años 90. Es más, la sociedad recibió propuestas, las consideró y las rechazó explícitamente.

Estuvimos entre los abanderados de ese rechazo y no nos arrepentimos.

Pero el respaldo de los ciudadanos, fue a un modo de propiedad social, no a un modo de gestión de la cosa pública y menos, a sus resultados.

Es probable que aquellos eventos y estas confusiones, hayan postergado demasiado la discusión franca sobre el Estado, sobre los recursos que consume y sobre la calidad de los servicios que presta.

Hoy una revisación profunda es impostergable.

Necesitamos evaluaciones serias, imparciales y profundas.

Necesitamos números y comparaciones.

Y con todo eso a la vista, tenemos que rediseñar el Estado.

Todos sabemos que puede ser más eficiente y más barato.

Esta reforma, no va ser en contra de los funcionarios sino con los funcionarios.

Pero tampoco vale hacerse el distraído: el 90 % de la eficacia del estado se juega en el desempeño de los funcionarios públicos.

La sociedad uruguaya ha sido benévola con algunos de sus servidores públicos y casi cruel con otros. Ha permitido que, funciones sencillas, que no requieren esfuerzo ni preparación, se paguen en algunas oficinas 10 veces más de lo que recibe quien realiza un trabajo imprescindible y duro, como un policía o un maestro rural.

Cuando estas asimetrías duran un tiempo, pueden considerarse errores o desaciertos. Cuando duran décadas, más bien parecen ser manifestaciones de una sociedad que se va volviendo cínica.

Del mismo modo la sociedad uruguaya ha protegido a sus servidores públicos mucho más que a sus trabajadores privados. Recordemos que en la crisis del año 2002 y 2003, casi 200 mil personas perdieron su trabajo y ninguna fue un funcionario público. Se estima que otras 200 mil sufrieron rebajas en sus salarios, y todos fueron trabajadores privados.

Como bien ha dicho el presidente Tabaré Vazquez, esta es la madre de todas las reformas. No deberíamos permitir que esa madre nos siga esperando.

¿En que mundo vivimos? No está fácil de saber.

Me gustaría preguntárselo, a cada uno de los ilustres visitantes que están aquí.

Aunque sin duda tienen "mucho mundo", me atrevería a decir que no van a poder darme una respuesta simple.

¿Verdad que no?

El mundo está cambiando a cada rato

Y lo que es peor, a cada rato está cambiando la teoría, de cómo se construye, uno mejor.

Todavía no acabamos de padecer las consecuencias de la crisis planetaria, con que nos obsequió el sistema financiero, en la cumbre del mundo.

Descubrimos que habían creado un universo de burbuja y de casino. Pero que desde allí, no solo se jugaba a la ruleta, sino que se podía golpear al mundo productivo real.

Durante la crisis, para rescatar lo que quedaba en pie, se rompieron dogmas que parecían sagrados, se decretó la muerte de los paradigmas vigentes y se volvió a la política, como a un refugio de esperanza.

Hoy ante los desafíos no previsibles de la realidad, casi todos pensamos que ningún camino puede descartarse a priori,

ninguna experiencia desconocerse, ninguna fórmula archivarse para siempre.

Sólo el dogmatismo, quedó sepultado.

No está fácil navegar. Las brújulas ya no están seguras de donde quedan los puntos cardinales

Así que mirando las estrellas nos quedan algunas pocas certezas para orientarnos.

Primero, que el mundo ya no hay un centro sino varios y que la globalización es un hecho irreversible.

Por todos lados, los humanos anudamos nuestro destino y nos hacemos mutuamente dependientes. La idea de cerrase al mundo quedó obsoleta.

Pero a su vez, el proteccionismo sigue vivito y coleando, y a menudo es protagonizado por unidades de tamaño continental.

Los latinoamericanos, un poco a los tumbos, estamos intentando construir mercados más grandes

¡Pero como nos cuesta!!

Somos una familia balcanizada, que quiere juntarse, pero no puede. Hicimos, tal vez, muchos hermosos países, pero seguimos fracasando en hacer la Patria Grande.

Por lo menos hasta ahora.

No perdemos la esperanza, porque aún están vivos los sentimientos: desde el Río Bravo a las Malvinas vive una sola nación, la nación latino-americana.

Dentro de nuestro hogar latinoamericano, tenemos un dormitorio que compartimos y que se llama MERCOSUR.

! AYY MERCOSUR!

¡Cuanto amor y cuando enojo nos suscita!

Hoy estamos en público y no es el momento de hablar de los temas de alcoba.

Solo déjenme afirmar que para nosotros, el MERCOSUR es "hasta que la muerte nos separe" y que esperamos una actitud reciproca de nuestros socios mayores.

Finalmente, deseamos que el Bicentenario nos encuentre con un Río de la Plata más angosto, despejados todos los caminos que nos unen.

He reservado para el final, la más grata de todas las tareas:

saludar la presencia de quienes han venido a acompañarnos desde el exterior, especialmente de aquéllos que han venido desde muy lejos, casi inesperadamente.

Años atrás hubiéramos considerado estas visitas como un valioso gesto diplomático, una cortesía de país a país.

Creo que en los últimos tiempos, estas presencias tienen un significado mucho más intenso y mucho más político. Siento que al estar aquí, ustedes expresan el respaldo a los procesos democráticos de renovación del poder. Se hacen testigos de la celebración.

¡Ya sabíamos del afecto ¡ Pero nos gusta más sentirlo en la presencia física de todos ustedes. Sentirlo cara a cara. Y también corresponderlo cara a cara!

Esto es así, para el afecto entre la gente y para el afecto entre los países. Quererse de cerca, debería estar recomendado en las academias de diplomacia.

Así que, amigos del mundo aquí presentes, reciban el agradecimiento del Uruguay entero. Sepan que no sólo estamos honrados por su presencia. También estamos contentos de tenerlos aquí y hasta diría que un poco conmovidos.

Para terminar, déjenme llegar al borde de la exageración, y decir que,

este gobierno que empieza, no lo ganamos, sino que lo heredamos.

Porque la principal razón de mi llegada a la presidencia, es el éxito logrado por el primer gobierno del FA, encabezado por el Doctor Tabaré Vázquez.

El y sus equipos han hecho un gran trabajo: les digo muchas gracias en nombre de 3 millones de uruguayos.

Nosotros, vamos a seguir por el mismo camino, construyendo una

PATRIA PARA TODOS

Y CON TODOS

MUCHAS GRACIAS

viernes, 12 de febrero de 2010

Poniendole números al desatino

Claro está que uno de los puntos más cuestionados de la política fiscal de los últimos años ha tenido que ver con la fenomenal batería de transferencias de recursos al sector privado, destinados en su mayoría a subsidiar el consumo de algunos bienes y fundamentalmente servicios (energía y transporte en especial).

Una serie de críticas emergen casi inmediatamente. En primer lugar, el congelamiento de los cuadros tarifarios distorsionó señales y ahuyentó incentivos para la inversión en sectores clave (como el energético, y el de transporte) para el crecimiento de mediano plazo, generando cuellos de botella que podrán ser descomprimidos en lo inmediato.

En segundo lugar, el carácter altamente regresivo de estas transferencias puso en tela de juicio la necesidad de llevar adelante esta política de erogaciones, en el marco de la importante (y en este momento en ascenso) deuda social.

Por otro lado, en el marco de una creciente vulnerabilidad de las cuentas públicas, la continuidad de esta política choca de frente contra la sustentabilidad fiscal de mediano plazo.

Hasta aquí nada demasiado novedoso. Lo cierto es que el siempre interesante informe de ASAP da cuenta del monto total alcanzado por los subsidos otorgados al Sector Privado. En realidad, para ser riguroso, el monto informado corresponde al universo de la Administración Nacional, quedando fuera del cómputo las transferencias otorgadas a los Fondos Fiduciarios. En consecuencia, el número total de subsidios al sector privado es un tanto mayor al aquí presentado.

Poniendo números al desatino, el cuadro es bastante elocuente respecto de la evolución de los subsidios durante los últimos años. Si bien durante 2009 registraron una brusca desaceleración respecto a los años anteriores, vale destacar que durante el año que pasó, la actividad económica cayó alrededor de un 4%, reduciendo la demanda energética fundamentalmente, al tiempo que el precio del petróleo promedio de 2009 se desplomó en relación al valor de 2008 (vale recordar que las centrales termoeléctricas pueden reemplazan al gas por otros combustibles líquidos que subsidia el estado nacional para que demanda de gas no se vea colapsada).

Un poco de micro. El monto otorgado a CAMMESA tiene como finalidad el abastecimiento de las centrales térmicas ($8.538 millones), mientras que el monto transferido a ENARSA ($2.740 millones) tiene que ver con la financiación de las importaciones de combustibles para cubrir la brecha energética. Los recursos que tienen como destino la Infraestructura del Transporte financian en realidad costos de las empresas de transporte automotor urbano y suburbano, y los trenes y subtes del área metropolitana (Argentina, país federal?). Por último, Aerolíneas Argentinas ha insumido recursos por $2.300 millones en 2009.

Sin embargo, ningún esfuerzo significativo fue llevado adelante otorgar un marco de mayor racionalidad a los cuadros tarifarios, permaneciendo vigentes los desafíos antes mencionados.

En el transcurso de los últimos cuatro años, los subsidios al sector privado superaron los $89.500 millones (casi 9% del PIB), una cifra exorbitante. Sólo para otorgarle un orden de magnitud al dato anterior, el Subsidio Universal a la Niñez (SUÑ) recientemente puesto en marcha insuminría unos $10.000 millones al año. Sólo con lo que se gastó en 2009 alcanzaría para financiar más de tres años del plan del SUÑ.

Pocas cosas hablan más de los verdaderos obejetivos de los gobiernos que la forma en que gastan el dinero de los contribuyentes. Mientras que el discurso oficial pretendía mostrar un clarao signo "progresista" en su gestión, la realidad indica que las decisiones adoptadas marcharon en otra dirección. Casi una marca registrada en de la gestión K, la construcción de una ficción que adquiere realidad sólo en sus discursos.

De cara al 2011, la gestión que tome las riendas de la administración nacional deberá hacerse cargo del reacomodamiento tarifario, en un marco de ahogo fiscal seguramente más profundo al actual. Cuando esto sucede, los ajustes están dominados por la urgencia fiscal y suelen ser drásticos, con el descontento social que esto supone.

viernes, 5 de febrero de 2010

Peligro Péndulo!



Nada descubro si digo que buena parte de nuestras penurias pasadas, presentes y futuras(?) están estrechamente vinculadas con la imposibilidad de articular políticas de mediano-largo plazo. La trayectoria política y económica doméstica es asimilable entonces a la de un péndulo.

La pregunta relevante que cabe hacerse en la actualidad es: ¿Corremos riesgo, una vez finalizado el período K, de ingresar nuevamente en la lógica "pendular"?

En los últimos días, desde el oficialismo se ha acusado al resto de las fuerzas "progresistas" de entorpecer sus planes, en una estrategia que funcional a los sectores de "derecha".

En mi opinión, en la medida que la gestión K acumule más errores groseros, los incentivos del resto de las fuerzas políticas por diferenciarse del gobierno irán en aumento, y con ella, la probabilidad de convalidar nuevamente una trayectoria pendular en términos de política económica.

Esto es, no hay nada más funcional a las aspiraciones de la oposición, que los propios errores (horrores) del oficialismo.

En este sentido, vale recordar que en uno de los actos de torpeza política más increíbles de nuestra historia contemporánea, crearon en la imagen del actual vicepresidente, su principal amenaza, luego de la fallida aprobación parlamentaria de la resolución 125. En estos últimos días, le pusieron el traje de San Martín al ex presidente del BCRA, que acumulaba en su gestión cuatro años consecutivos de inflación de dos dígitos.

Habrá que cruzar los dedos entonces para que desde los tropiezos del kirchnerismo no se termine engendrando nuestro próximo verdugo.

viernes, 29 de enero de 2010

Educación superior: el debate pendiente

"... lo primero que hay que perder para ser economista es la hipocresía..." Esta frase pertenece al JM de la UBA, Fanelli, y confieso que desde que la escuché, marcó bastante mi manera de pensar los problemas.

Invito entonces a pensar el tema de la educación superior en Argentina bajo la premisa anterior. En primer lugar: ¿Cuál debe ser el objetivo primordial de la universidad? Entiendo que la producción de profesionales de calidad... ¿Actualmente la universidad pública atiende el objetivo anterior? Honestamente, creo no contar con la información suficiente para responder la pregunta anterior. Si me circunscribiera al universo que me tocó habitar (FCE de la UBA) mi respuesta sería un más o menos (aunque confieso que muchas de las veces estoy más cerca del menos). Por otro lado, la impresión que tengo del resto de las facultades, es que la calidad ha ido en descenso antes que en ascenso.

Actualmente, las universidades nacionales reciben algo así como un punto del PIB. Probablemente este número sea escaso para cubrir las necesidades del conjunto de las universidades para brindar una educación de excelencia.
Aquí el gran debate: el financiamiento de la educación superior.

Mi intención no es dar con una respuesta definitiva, sino ensayar algunas preguntas.
Desde hace tiempo que escucho como bandera irrenunciable del grueso de quienes ejercen la política universitaria, la defensa de la educación pública y gratuita. Esgrimen que la educación superior es un elemento de movilidad social indispensable para crear una sociedad igualitaria, y que de otra manera, un parte importante del alumnado se quedaría sin la posibilidad en estudiar una carrera universitaria.

¿Qué porcentaje del alumnado se quedaría sin la posibilidad de estudiar si la universidad dejara de ser gratis? El solo hecho de formular esta pregunta ya me valdría el mote de "arancelador" y quizá este sea el principal obstáculo para avanzar en resolución del problema planteado, la imposibilidad de realizar un debate riguroso sobre un tema de vital importancia.

Mi opinión es que a nadie que quiera estudiar debiera dejárselo sin esa posibilidad, pero desde mi experiencia personal, una porción nada despreciable de quienes atienden a la universidad pública estarían en condiciones de pagar por el servicio recibido.

La situación actual a mi entender es la siguiente: aquel que transitó su educación en escuelas estatales (exceptuando al buenos aires y pellegrini, que reproducen a más temprana edad lo que pasa luego en la universidad) se encuentra en clara desventaja (aunque por supuesto siempre hay excepciones) respecto al resto, y muy probablemente se pierda en el camino antes de llegar a la universidad. Son beneficiarios entonces de la educación superior aquellos que tuvieron acceso a una escuela de calidad. La bandera de la educación pública y gratuita queda partida. La educación superior es gratis, pero no es pública. El filtro está adelante de la universidad, y lo pone la escuela primaria y secundaria.

Mientras tanto, los defensores del igualitarismo defienden un esquema a todas luces regresivo e injusto, al tiempo que tranquilizan sus conciencias con pancartas que quedaron viejas hace ya mucho tiempo. Al mismo tiempo las posibiliadades de transformar la universidad en una institución moderna y en la vanguardia del conocimiento se desvanecen.

Confieso que no soy muy optimista en torno a este tema. Ojalá me equivoque. Estoy convencido que el primer paso para avanzar en alguna solución tiene que ver con la frase de Fanelli.

viernes, 22 de enero de 2010

En el fondo del Bicentenario

Ríos de tinta se han escrito estas últimas semanas acerca llamado Fondo del Bicentenario, debate que se ha ramificado sobre distintas áreas del ámbito político-económico. Quiero detenerme sobre uno de estos puntos: el nivel óptimo de reservas. El FBi se monta sobre la definición de reservas de libre disponibilidad (aquellas que exceden al monto necesario para respaldar la base monetaria), para atender las necesidades de financiamiento del tesoro.

He escuchado algunas voces que si bien se mostraron críticas a la forma en que el ejecutivo ha planteado esta cuestión, reconocen al mismo tiempo que el nivel de reservas internacionales se encuentra por encima del óptimo, y por lo tanto resulta razonable la utilización de ese excedente para atender otros objetivos de política. Hay una enorme variedad de definiciones acerca de lo que verdaderamente constituye un "nivel óptimo de reservas" (uno de ellos podría ser aquel que minimice la posibilidad de una crisis macro). No es este el punto que quiero hacer. Aún reconociendo que el monto de reservas pueda resultar excesivo: esto habilita a que puedan utilizarse esos recursos de manera más o menos discrecional? La pregunta sobre el nivel de reservas óptimo cae como anillo al dedo de una cuestión que viene retumbando hace rato en mi cabeza. Si las reservas son excesivas, no habrá entonces que dejar apreciar el tipo de cambio nominal? (BOMBA!)

Solamente un par de cuestiones en este sentido. En primer lugar, me hace mucho ruido la idea de que la prosperidad de los países dependa del nivel de tipo de cambio real. Creo que esta es una variable endógena en el mediano plazo, que depende en buena medida de los diferenciales de productividad entre países. En segundo lugar, una cuestión más de policy doméstica. La construcción del discurso oficial sobre los beneficios de contar con un tipo de cambio competitivo no hacen más que recordarme el juramento de fe que implicó el establecimiento de la caja de conversión. Creo que quienes hacen política económica debieran abandonar el fetiche por el tipo de cambio como atajo al desarrollo.

Tags

Cole Trickle (308) Billy Torment (165) K (76) Inflación (42) Mundial (32) BCRA (29) Congreso (27) Macri (26) Oposicion (26) Elecciones (25) Actualidad (23) Kazuki (19) Europa (17) Chazz (16) 2011 (15) Elecciones 2011 (14) Carrió (12) Tipo de Cambio (12) Inflacion (10) Alfonsín (9) UCR (9) China (8) Crisis (8) Inseguridad (8) Financiamiento (7) Palermo (7) Boudou (6) Coparticipación (6) INDEC (6) Inmobiliaria (6) Krusty (6) Presupuesto (6) 1 a 1 (5) Anses (5) BEA (5) Crédito (5) Importaciones (5) Jubilados (5) Salarios (5) Soldati (5) USA (5) Vivienda (5) Anibal (4) CFK (4) Cleto (4) Educación (4) La nacion (4) PJ (4) Retenciones (4) Subsidios (4) ACYS (3) Alfonsin (3) Canje (3) Cobos (3) Crecimiento (3) Fiscal (3) Gasto (3) Impuestos (3) Inmigración (3) Moreno (3) Moyano (3) Pagina 12 (3) Política Monetaria (3) Reservas (3) 82% móvil (2) AUH (2) Actualidad Política (2) Ajuste (2) Asia (2) Bicentenario (2) Bolsa (2) Brasil (2) Consumo (2) Deuda (2) Duhalde (2) Economia Mundial (2) Energía (2) Es Cultural (2) Filmus (2) Giorgi (2) Gualeguaychú (2) IED (2) Ley de Medios (2) Maradona (2) Mentira (2) Mesa de Enlace (2) Papel Prensa (2) Pino (2) Prepagas (2) Progresismo (2) Redrado (2) Riquelme (2) Sanz (2) Selección (2) Subte (2) Transporte (2) Uruguay (2) clarín (2) 678 (1) Adios (1) Alak (1) Aniversario (1) Anonimato (1) Argentina (1) Artemio (1) Autorreferencial (1) Autos (1) Aviso (1) Banco Centrales (1) Bancos (1) Barone (1) Binner (1) Blogger (1) Bomba de humo (1) Cabandie (1) Cagazo (1) Capital Humano (1) Capitales (1) Cavallo (1) Centro (1) Ciudad (1) Club de Paris (1) Comentarios (1) Competitividad (1) Control (1) Copa América (1) Creditos (1) Default (1) Desarrollismo (1) Dolar (1) Economist (1) Emision (1) Espacio Público (1) Etiquetas (1) Expectativas (1) Exportaciones (1) FMI (1) Facho (1) Facultades Delegadas (1) Faltante (1) Fanelli (1) Faso (1) Federer (1) Ferrocarriles. (1) Fibertel (1) Fito Paez (1) Futbol para Todos (1) Garré (1) Grecia (1) Homero (1) INDEC. (1) Ibarra (1) Inflación. (1) Infraestructura (1) Inside Job (1) Ironía (1) Jaime (1) Japon (1) Justicia (1) LCD (1) Larry (1) Lavagna (1) Levy Yeyati (1) Lubertino (1) Marcó (1) Matrimonio (1) Medios (1) Menem (1) Mercado de Trabajo (1) Messi (1) Modelo (1) Monetarismo (1) NBA (1) Navidad (1) Nunca Mas (1) Operadores (1) PISA (1) PRO (1) Partidos Políticos (1) Peronismo (1) Piquetes (1) Preguntas (1) Presidentes. (1) Propenso al Divague (1) Propiedades (1) Proteccionismo (1) Péndulo (1) Radio (1) Recaudación (1) Remedios (1) Sabatella (1) Salvatore (1) Santilli (1) Sarlo (1) Schoklender (1) Scioli (1) Senado (1) Sola (1) Stolbizer (1) Subtes (1) Timerman (1) UBA (1) Vargas Llosa (1) Verna (1) Villas (1) Violencia (1) Volatilidad (1) Wikileaks (1) diputados (1) etenciones (1)