Sí, es verdad, los noticieros y diarios insisten con el tema de la carne, y eventualmente con las prepagas, los útiles escolares, el pescado o lo que sea. Pero la preocupación por la inflación es por espasmos. No hay una conciencia del verdadero problema de inflación que tenemos.
Por eso, sería bueno tratar de dimensionar un poco mejor nuestro problema. Con relación al resto del mundo, el desempeño de la Argentina en materia de inflación fue especialmente malo. El cuadro a continuación presenta el top 20 de inflación mundial en 2009, donde Argentina tiene un meritorio octavo puesto. Entre los países medianamente relevantes, solo nos supera Venezuela. Pero no deberían estar tan tranquilos, porque hacia allí vamos.

Y lo de 2009 no fue un fenómeno aislado. En 2007, estuvimos 3ros (!!) y en 2008 14tos, siempre dentro del top 20. A los ojos del mundo, y de cualquiera que tenga un poco de sentido común, hemos fracasado miserablemente en nuestra lucha contra la inflación.
Otra forma de ver nuestra incapacidad para controlar la inflación es evaluando su evolución en base al ciclo de la economía. Basados en los datos del sitio Inflación Verdadera, así se movió la inflación interanual desde principios de 2008.

Lo que se ve, claramente, es que la inflación se mueve acompañando el nivel de actividad, es decir que la Argentina no tiene la capacidad –o la voluntad- de manejar la inflación (que grosso que sos “Lassie” Moreno). Además, que la inflación tiene en buena medida su origen en los problemas de la oferta, o en el exceso de demanda, según desde donde se quiera mirar. En lo que va del año, con algunas señales de recuperación de la economía –que tampoco va a ser a un ritmo extravagante- la inflación ya muestra una disparada preocupante, que amenaza con lleva a la pobreza a nivel no tan lejanos de los de 2002. Encima, todo indica que estos dos próximos años se va a cebar la demanda tanto como en 2007.
Seguramente, la inflación será uno de los grandes temas del año, así que seguiremos volviendo recurrentemente. Pero lo cierto es que, se lo mire por donde se lo mire, el problema de la inflación se ha vuelto grave de nuevo, echando a la basura uno de los grandes logros –podemos discutir si a un costo demasiado alto- de la Convertibilidad.
Siempre me divierten las comparaciones internacionales...orgullosos deben estar los K de acercarnos más a el país modelo de Chavez y lo más lejos posibles de parias de la región como Brasil, Chile y Uruguay.
ResponderEliminarAunque la Convertibilidad se haya convertido en mala palabra por la forma en que salimos de la misma, no es difícil adivinar que lo recordaremos cómo las épocas de Bonanza si volvemos a la hiper...en fin, como ya bien dijieron en este blog: comportamiento pendular