lunes, 4 de octubre de 2010
El Techo Propio o cómo echarle la culpa a la intermediación
Desde la óptica argentina no hay nada que preserve su valor como el “ladrillo”. La historia de la gestión Kirchnerista tiende a avalar dicha premisa sin lugar a dudas.
Ahora bien, por qué los que vivimos del salario no podemos obtener créditos que ayuden a comprar una vivienda?
Uno tiende a pensar que la culpa la tienen esos banqueros que hicieron dinero como nadie durante los años dorados de la gestión (como dijo por ejemplo el Senador Pichetto la última semana en el Senado mientras se debatía la ley de salideras).
Pero el otro día hablando con un economista de trayectoria y un tipo que sabe mucho de bancos me dijo lo siguiente: “Los bancos intermedian, vos estarías dispuesto a prestarles tu dinero a un plazo superior al año (para no hablar de 10, 15 o 20)?”
Mi respuesta fue casi sin pensar: “Por supuesto que no, con 30% de inflación ni loco”
La respuesta estará por ahí? Es demasiado corporativista pensar que en un país donde el horizonte de inversión es una incierto ésto ocurra?
Mientras tanto los que vivimos del salario siempre podemos acceder a tasas que superen el 20%.
Yo y mi otro yo

Desde hace un tiempo vengo usando el concepto de "política de derechos humanos asimétrica", para hacer referencia a la utilización de la bandera de los DDHH según la conveniencia.
La decisión del Gobierno argentino de no extraditar a Apablaza es un excelente ejemplo de eso. Realmente, no se entiende que un Gobierno que dice defender los DDHH niegue a un país la posibilidad de juzgar a un firme sospechoso de delitos graves, de acuerdo a las propias palabras de Piñera.
La decisión sólo se entiende si partimos de la base de que los DDHH valen según su titular. O, en otras palabras, que los DDHH son una herramienta más de política, y que por lo tanto las decisiones al respecto se toman mirando a la opinión pública. En este caso, Apablaza es zurdo y fue enemigo de Pinochet, así que queda feo reconocer que puede haber sido el responsable de secuestros y asesinatos (porque esas cosas las hacía solamente la derecha golpista).
Una contradicción similar implica la negación del problema de inseguridad, basada en que es poco “progre” tomar medidas que aumenten la seguridad en la calle. Nadie pide gatillo fácil (al menos yo no lo hago), pero es claro que se puede hacer mucho más de lo que hoy se hace.
Las contradicciones de este Gobierno, de cualquier modo, ya no sorprenden. Se habla de distribución del ingreso, pero se fogonea una inflación de perjudica fundamentalmente a los pobres y se mantiene al IVA como principal impuesto. Se habla de democracia, y no se para de atacar al Congreso y
domingo, 3 de octubre de 2010
Decara2011 en La Nación
viernes, 1 de octubre de 2010
Crisis? What Crisis?
Cuál es la inflación relevante?

No voy a referirme al affaire INDEC (que últimamente de la mano de Salvatore derivó en un porno-affaire), sino a la inflación relevante para la política monetaria. Salvo en algunos pocos países como
En ese contexto, la duda es: cuál es la inflación que debe monitorear un banco central? La pregunta apunta básicamente a determinar que tipo de bienes se deben incluir en la canasta de referencia. La discusión histórica se centró en la inclusión o no de bienes como los alimentos y los combustibles, dada su presunta poca correlación con la política monetaria. Pero hoy la discusión que se plantea es si los bancos centrales no deberían también monitorear los precios de los activos.
El rol fundamental de un banco central es preservar la estabilidad del sistema financiero. De allí la obsesión por controlar la inflación; todos sabemos el daño que ésta le hace al sistema financiero. Pero la pregunta que los banqueros centrales se hacen ahora es: porqué es más dañina la suba del precio de la papa que la de las casas? No es claro. La posibilidad de la existencia de burbujas en activos físicos o financieros es una fuente de inestabilidad del sistema financiero –como la crisis internacional nos recordó- y entonces no es obvio por qué los bancos centrales no actuaron sistemáticamente sobre ciertos precios, como los de acciones o bonos.
El tema todavía está en discusión, pero la sensación es que cuando todo vuelva a la normalidad, los bancos centrales ya no van a ser lo que eran, y van a tener un rol mucho más activo en la prevención de las burbujas, y no sólo en la minimización de los costos cuando éstas explotan.
Quiero enfatizar un último punto: la discusión es qué inflación es relevante, no si la inflación debería ser la principal preocupación de un banco central, está claro?