La arista política comienza a tener cierta racionalidad con un shake-up dentro del Gabinete. Los monopolios comienzan a oler sangre y ponen a Aníbal como número puesto para salir.
De ocurrir eso significaría que los tipos más cercanos a Néstor por fuera del riñón patagónico comenzarían a alejarse del Gobierno para darle más espacio a gente de confianza de Zanini y compañía.
Permítanme poner en duda una jugada de ese estilo. Guste o no Aníbal es central para el Gobierno, quizás haya un trasfondo que no conozcamos como puede ser que el conflicto del Indoamericano termine salpicándolo, realmente no lo sé.
El punto del posteo sin embargo es (once again) la política económica: En este posteo hablo brevemente del Programa Monetario (En mi twitter dije que se había incumplido por primera vez desde 2002 con el mismo pero luego Natalio me marcó que en 2008 tampoco se cumplió, en ese momento no se alcanzó la meta de M2, en el 2010 se la sobrepasó).
Creo que hay cierto consenso (Martín se adelantó hace tiempo y ahora Foco Ecónomico también va sobre el tema ) entre los economistas en que el Programa del 2011 se correlaciona con el año electoral que se avecina y es particularmente preocupante las estimaciones de los agregados monetarios, los cuales avalan el piso inflacionario.
Para ir cerrando el título del post : Es racional que frente a una oposición cada vez más fragmentada se siga fogoneando la demanda interna? No sería racional empezar a sacar el pie del acelerador de forma tal de no tener que pagar el costo político que un ajuste conlleva en 2012? O directamente no se cree que la inflación sea un problema ergo todo sigue igual?.
Permítanme contestar. Es racional, el problema es que es irracionalmente racional.
Saludos,
Rodrigo