No hay mejor manera de ver la progresividad que analizando el poder adquisitivo de los trabajadores, que son el pilar de la economía en los hechos, y también en el discurso oficial. El gráfico que pongo a continuación representa a los salarios nominales (INDEC) deflactados por el índice de precios de Buenos Aires City.

Como es evidente, los salarios reales se encuentran hoy por debajo de los de octubre de 2001, con la única excepción del sector privado formal, que de todos modos se encuentra atravesando una tendencia levemente decreciente.
El salario real del sector privado informal es hoy 8,3% menor al de octubre de 2001, y el de los empleados públicos es 30,7% inferior. Como consecuencia, el índice general está 7,1% por debajo del registro del mes base.
Y eso que estoy tomando como mes base octubre de 2001 (no tengo datos anteriores), momento en el cual lo salarios venían atravesando una larga etapa declinante por la prolongada recesión que precedió a la muerte de la Convertibilidad.
La idea de progresismo y de mejoras salariales de este Gobierno se sustentan en la llamada ilusión monetaria. Es notable que una sociedad con la experiencia en materia inflacionaria que tenemos nosotros siga comprando este tipo de buzones. Pero, por algún motivo, no me sorprende.
[clap][clap]
ResponderEliminarIdém para las jubilaciones! A mi también no deja de sorprenderme, en 2011 veremos si la gente se lo cree o no.